La PLANCHA en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado

planchaExiste mucha documentación sobre la Plancha de Trazar y es posible definir con precisión cómo es, qué representa y de qué elementos se compone. En síntesis se trata de una tabla cuadrada dividida a su vez en nueve cuadros sobre los que se traza el plano de la construcción por medio de la regla, el lápiz, la escuadra y el compás, es decir, empleando la proporción, el entendimiento, el juicio y el espíritu.

Por extensión una plancha es cualquier documento masónico y tiene como fin servir de soporte a las comunicaciones entre hermanos, pero en las que quiero detenerme es en aquellas que reflexionan libremente sobre algo y son leídas en tenida.

Dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado es un elemento sino exclusivo con toda seguridad esencial para entender el propio rito como método de transformación humana escalonado en 33 peldaños.

La plancha grabada por un hermano es expresión de su pensamiento, escrito para ser leído en logia y leído para facilitar una reflexión común realizada o no en voz alta según el grado que su autor pueda justificar en ese momento.

De modo especial en las de aprendiz, pero también en las de compañero, habría que incluir un elemento más que es el de permitir al Primer y Segundo Vigilantes constatar el dominio que el hermano tiene de su grado y que toda la logia sea testigo del hecho, pues a ella le tocará aceptar o no a este miembro en grados superiores. Solo en este aspecto el aprendiz o el compañero se someten al juicio de sus hermanos, pero jamás se puede enjuiciar al autor como persona, entrar en este terreno anula gran parte de la fuerza regeneradora que la plancha transmite al taller, pues sale del campo intelectual para adentrarse en el conflicto y convertirse en poco más que una ocasión perdida.

Todo lo dicho adquiere su máxima expresión al hablar de la plancha escrita por un maestro, pues aquí no hay nada a tener en cuenta más allá de su contenido y lo que de bueno el mismo pueda aportar a cuantos lo escuchan. Al ser leída adquiere una nueva dimensión que se nutre de las aportaciones realizadas por los oyentes activos que pueden compartir sus reflexiones con el resto de miembros del taller, pero siempre se apropian de esta lectura al interiorizarla y tener la oportunidad de confrontar este pensamiento…nuevo o viejo, con el propio. De esta íntima confrontación podrá surgir una reafirmación de nuestras ideas o que estas dispongan de un nuevo matiz, pero…¡fuegos artificiales, alegría y fiesta en el cerebro afortunado!…puede generar un nuevo concepto e incluso que este sea útil más allá del glorioso instante en que ha sido creado.

El mismo hecho de pensar en un tema y pensarlo con la intención de ser expresado ya encierra una semilla de comunicación. Aunque parta de una necesidad personal termina por ser un acto generoso del que nos beneficiamos todos en mayor o menor medida. Ya solo por esto no se debe nunca entrar en descalificaciones…¿la vida es el estado natural del hombre o la excepción a su naturalidad que es permanecer muerto?…estrecho camino entre definición y reflexión por el que nuestro pensamiento viaja en guiado por la lógica o por cualquier otro de sus amigos o compañeros.

Siempre he pensado que La Tolerancia es de lo poco que la masonería puede contar como propio en el sentido de emplearla como herramienta y no como concepto. Seamos tolerantes al pensar y al escribir, pero también al escuchar o comentar…de otro modo no llegarán a ver la luz muchas planchas que cada uno de vosotros tiene en su cabeza ni tendrán la dimensión que somos capaces de darle si trabajamos juntos sobre ella.

epicteto M.·.M.·.

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